jueves, junio 09, 2011





Quisiera analizar, brevemente, la manera en la que el mercado-masculinidad esta promoviendo la figura de Andrej Pejic como la nueva top model; la forma emblemática en que este modelo (varon/heterosexual) reapropia las luchas de las drag queen, la lucha de liberación feminista, la lucha por la despatologización de la transexualidad y las vuelve un cóctel de moda encarnadas en su cuerpo, fagocitando la insurreción que estas luchas y desobediencias al orden establecido ha venido haciendo desde hace décadas. Recordemos que visibilizar las luchas no significa espectacularizarlas.

Considero que los marcos de lectura de la figura de Pejic son múltiples y que su imagen puede también presentar interticios de fuga, aunque estos no son evidentes sino ambiguos en su sentido menos agenciante.

¿Qué consecuencias reales tiene en la creación de un horizonte de sentido que Andrej Pejic está en el puesto 98 de la lista de las 100 mujeres más sexys del mundo, según la revista FHM?

Quizá su figura sirva para desdibujar poco a poco la categoría de NORMALIDAD.