lunes, julio 11, 2011

Hombres, hombres, hombres... ¿hombres?

Erick Pescador Albiach
Hombres por la igualdad

tomado de aquí:http://www.cambio16.es/opinion/pescador/0001/pescador.php#


Uno de los puntos de partida para el cambio hacia la igualdad son los hombres que no callan frente a la discriminación

Siglo XXI, 2011, casi rozando el verano y aún seguimos en un mundo machista y repleto de discriminaciones. En plena era de crisis y cambios parece que eso de “ser hombre” como los de siempre no termina de pasarse de moda. Aunque podamos encontrarnos con sorpresas esperanzadoras, todavía hoy escuchamos a personajes públicos haciendo alarde de su falta de refinamiento igualitario o, directamente, reproduciendo arengas machistas. Pero las resistencias al cambio hacia la igualdad no van a detener ese imparable, inevitable y necesario proceso de justicia social. Llevo más de 16 años realizando conferencias en torno a la violencia y las discriminaciones que la sociedad, el Estado y en concreto los hombres ejercen sobre las mujeres y lo femenino. Todavía no he conseguido concluir una sola de ellas sin tener que responder a la pregunta del despropósito: “Ahora que llevamos dos horas hablando sobre la dominación masculina y sus refuerzos, ¿no piensas que las mujeres también… son malas, violentas, etc., tanto o más que los hombres?” Y es que los hombres, al menos los del modelo de siempre y todavía, se pelean con uñas y dientes por no perder sus prebendas y privilegios.

Hoy más que nunca, cuestionar el machismo y el patriarcado que defiende como guardián fiel es poner en cuestión el propio sistema político y económico y las desiguales tácticas que lo acompañan. Cualquiera puede ver que si las mujeres (femenino plural) y un pequeño, pero creciente, grupo de hombres, no sostienen la base de cuidado y reproducción, el sistema productivo se viene abajo.

Pregunto a mi alumnado infantil y adolescente cómo es un día en casa cuando papá está enfermo y se queda en cama y cómo es ese mismo día cuando es mamá la que no puede levantarse y cuidar: “No, profe, eso es terrible. Eso nos pasó una vez y mi papá se volvió loco y no encontraba ni mis cereales preferidos, ni mis calcetines, ni nada…”. Pero, ¿dónde estamos los hombres del siglo XXI mientras el universo se mueve? ¿Dónde, mientras las mujeres descubren nuevas metas e inventan otros espacios de poder que tienen que ver con cuidarse y cuidar a un tiempo?

En nuestro Estado todavía hay hombres que no reciben condena por su violencia contra las mujeres (extrema o sutil), todavía hay condenados que no reciben castigo alguno ni terapia de rehabilitación, todavía hay hombres que secundan a los violentos no alzando su voz contra ellos, todavía hay hombres que comparten despacho, mesa o barra de bar con quien ejerce y sostiene la violencia machista.

Pero del otro lado, cada vez más hombres se reúnen para cuestionar su “ser hombre”, su masculinidad dominante aprendida, y se manifiestan privada y públicamente por la igualdad en lo cotidiano y la corresponsabilidad.

Uno de los puntos de partida para el cambio hacia la igualad son los hombres que no callan frente a la violencia y las discriminaciones, los que convencen al taxista de que está equivocado en su estereotipo machista y que debe dejar de promulgarlo como filosofía de vida no vivida, los hombres que cada día hacen por acercarse a compartir la responsabilidad por y en la tarea de limpiar, cuidar y criar, hombres que se juntan para construir más igualdad, también aquellos hombres-padres-profesores que cada día educan a niñas y niños para vivir relaciones justas y en paz, y este es un proceso sin vuelta atrás, imparable. ¿Hombres, hombres, hombres?… hombres por la igualdad, ¿por qué no?

Esta que hoy comienza será una nueva sección, una nueva ventana para ver y descubrir qué pasa con los hombres que se piensan desde y hacia la igualdad entre los sexos (en derechos y oportunidades), acompañados por sus reflexiones, dudas, equivocaciones y contradicciones. Para construir otros modos de ser hombre.