jueves, agosto 25, 2011

Día 19

La fuerza inusitada que nos habita y nos contiene. El pulso en cada paso, la boca en el corazón. Esa especie de ritmo que escala sin escaldar. Satisfacción.


1 comentario:

Antropóloga à la dérive dijo...

El pulso: el deseo de la sangre
la boca: el corazon del aire
el corazon: la memoria del tiempo inexistente