martes, agosto 16, 2011

El CUERPO COMO PROYECTO

Estoy lejos del deseo de representar. En este proyecto quiero que el cuerpo emerja de forma encarnada y no representacional. No imágenes. Casi ningún registro. Una especie de proyecto íntimo, donde la responsabilidad radica en los músculos propios y los efectos de la endorfinas. Luego, la escritura. La escritura casi críptica, inalienable. Lejos de la traducción o la interpretación del fenómeno. No el cuerpo como soporte, ni su imagen como justificación. No reificación del cambio, en una especie de epopeya transformadora o de redención. No (de)mostrar nada, estar lejos del riesgo y del juicio. Trabajar todos los días arduamente en que el cuerpo limpie la cabeza para luego, depostarme en el descanso. En la ermita, donde todo es un baile de respiración, huesos, músculos y venas.