martes, septiembre 13, 2011


"Esto podía pasar. Era evidente que a algún moderno cabrón con inquietudes sociales y preparación académica acreditada, le podía dar por meter fragmentos de nuestro pasado más reciente e inmediato en vitrinas de cristal." (Xelo Bosch)


Ayer leía este artículo de Marat, donde pone en el centro de la cuestión no la indignación ni el victimismo como respuesta a la fagocitación del artivismo que se está haciéndo por parte de ciertas intituciones, gestores culturales y artiactivistas, sino ¿cómo es posible resistir la vóragine del capitalismo en el mundo del arte?.
Marat habla del artista digno como una de las estructuras inmovilizantes que seguimos arrastrando de otros momentos históricos. No habla de soluciones utópicas sino de puesta en perspectiva de nuestras resistencias. Un artículo francamente interesante y, más aún, pertinente.

A propósito de su lectura he pensado lo siguiente:
1. Las ideas de artivismo no son propiedad exclusiva, por ello, podría armarse una serie de acciones realizadas en torno a la problemática actual.
2. El capitalismo vive del revival de las modas, entonces, nosotrxs como sujetos disidentes, podríamos fagocitar sus estrategías y hacer un revival (actualizado) de las luchas y las disidencias.