lunes, octubre 10, 2011

"(...)Usted me considera un asesino, cuando soy uno de los pocos seres humanos que no ha matado a nadie. Mire a su alrededor y mírese a sí misma: el mundo está lleno de asesinos, es decir, de personas que se permiten olvidar a los que pretenden haber amado. Olvidar a alguien: ¿ha pensado alguna vez en lo que eso significa? El olvido es un océano gigantesco en el que tan sólo navega un buque, que es la memoria. Para la inmensa mayoría de los hombres, este buque se reduce a una miserable barca que se cala a la menor ocasión y cuyo capitán, personaje sin escrúpulos, sólo piensa en ahorrar. ¿Sabe en qué consiste esta despreciable palabra? En sacrificar diariamente, entre los miembros del pasaje, a aquellos que son considerados superfluos. ¿Y sabe quiénes son considerados superfluos? ¿Los cabrones, los pesados, los cretinos? En absoluto: se tira por la borda  a los inútiles, los que ya han sido utilizados. Éstos ya han dado lo mejor de sí mismos, entonces, ¿qué más podrían aportar?"

Amelie Nothom. Higiene del Asesino.

Cita robada de: http://helenlafloresta.blogspot.com