domingo, octubre 30, 2011



Que bonitos días aquellos con tu voz cantando bajo los árboles, la luminosidad en los ojos azulísimos. La luminosidad y lo eléctrico de tus manos contra las cuerdas. La complicidad de las santas sonrisas. Aquél día yo supe que cuando se conoce siempre volverá a encontrarse, supe también que un parque es un cementerio inverso, plagado de risas. Supe que nosotras allí estabamos haciendo la vida aunque la muerte siempre vaya por delante.

2 comentarios:

Ñu dijo...

"haciendo la vida"... Sayak, eres tan brillante... Qué ganas de sentirte por aquí cerquita! Un besazo!

Miss Violence dijo...

Hermosa!!! Gracias por ser una lectora tan linda, estoy allí, sino preguntale al viento, yo siempre estoy donde hay viento. Besosss!