lunes, noviembre 21, 2011



Noviembre siempre lleva tu nombre y el frío es un estremeciemiento feliz, escalofríos colmados de recuerdos. El pasado es esa caja de memoria que nos hace (a veces) sonreir. Te juro que, antes de aquel frío madrileño, nunca habia amado tanto el temblor de manos ni el viento que me recuerda desde entonces a ti. 9 años de invierno y contando... Grazie.