martes, diciembre 27, 2011



Algún día subiremos a Asturias e iremos a Las Arenas, tocaremos la puerta de la casa de Ana D, llevaremos un ramo de lirios asiáticos blancos, le besaremos las manos, el rostro se nos llenará de lágrimas sólo con que ella diga: hola y luego marcharemos hacia el mar.

1 comentario:

Ñu dijo...

Un beso enorme desde la tierra verde asturiana :) GUAPA!