miércoles, diciembre 21, 2011

LAS FRASES COTIDIANAS Y BONITAS

Las encuentro en cada rescoldo, en cada titubeo, en cada interrupción, en cada grito que surca la calle, que atraviesa las ventanas (del coche, de la casa, de los párpados), las escucho como se escucha lo eternamente cotidiano, lo desechado por conocido, eso que no hace huella o mella en los sentidos, otra forma de decir palabras o frases hechas. Sin embargo, en esta vuelta, las escucho y caen en el fondo del oido de una forma pavorosa y alegremente nueva. Se convierten en babelias de significados, en cajas chinas de conotaciones. Volver a un continente es volver a una casa del lenguaje que creímos (ilusamente) abandonada.

En este preciso momento vienen a mi dos de estas frases:

1. Hacer la lucha/está haciendo la lucha/ hizo su luchita/ todos los días nos levantamos para hacer la lucha. (Esto que suena revolucionario y en México significa: trabajar)
2. Hormiguear (un verbo hecho de insectos, una palabra tan bonita que podría caer en la tentación de querer decirte: hormiguearte todo el cuerpo, devenir insecto para causarte risa).