sábado, diciembre 10, 2011

Me gustaría hablar del "anoche" para hablar de todas las noches, decir la noche y que no se desgastara por esa pretensión universalista de sentencialo todo, de enmarcarlo todo, que injusticia para la noche que en una sola palabra se quiera reducir sus sigularizades, los oscuros recorridos y el inefable trazo de los zapatos que rien y las manos que confiesan, es tan injusto como pensar que decir lenguaje es decir sólo lenguaje. Sin posiblidad de diferencia, confinada al privilegio maniatado del universal. Quisiera que la noche no fuera pronunciada, salir de esta casa de Asterión hacia el absurdo planeta, sentir el titintinear inconmensurable de las supernovas muertas.
Necesito.

2 comentarios:

Srta.cosoypego dijo...

ánimo!

Miss Violence dijo...

No es la tristeza lo que acompaña a este texto sino el debate medieval de los nominalistas contra los universalistas. Devaneos teóricos.