sábado, diciembre 24, 2011

Me pregunto que significa querer escribir cartas de amor. Creo que lo que pasa es que no tengo ganas de callarme, que quiero hacerme cargo de las descargas eléctricas que me cruzan a diario y quiero hacerlo desde un sitio que para mí es a todas luces difícil. Esto de las cartas de amor esta directamente relacionado con el ejercicio de transformación corporal. No sé exactamente el por qué pero la adrenalina del cuerpo me pone en contacto con la necesidad de fortalecer el corazón de otras maneras y una de ellas es diciendo: TE AMO.

Decir TE AMO es revolucionario, pero un TE AMO sin lastres romáticos, sino pura carnalidad y pulsación, cada descarga que hace que el corazón bombee sin parar, esa falta y ese exceso de óxigeno en los pulmones, algo muy parecido a lo que me sucede a diario mientras corro de forma frenética sin cambiar de espacio.