¿Qué decir de los fines de semana que son un paréntesis de tiempo en otro tiempo?
Leo poesía, mucha poesía, llego a ella como a un abrevadero. Quiero las letras de otrxs, las ganas de otrxs, las apreciaciones de otrxs, llego desternillada y con súbita melancolia. Llego a los libros de poesía sin preguntar pero justo ahora que no quiero saber me dan respuestas, que hacen un puzzle que no he comprado y se va armando en la habitación de mi cabeza.
¿Ya te dije que sigo queriendo a mis manos?
¿Ya te dije que en el sueño hay un abrazo prof-ético?
¿Ya te dije que 36 horas sin dormir con todos sus minutos me están pasando ahora por el cuerpo?
Creo que no te dije nada.
Creo que lo único que habla es la poesía de otrxs, las ganas de otrxs, la belleza de otrxs y yo aquí de forma irrefrenable y extrañamente candida me dejo hacer, me dejo dejarme, me voy fluyendo y tomo y doy y hago combinatorias con los cuerpos y las pieles.
¿Ya te dije que por lo menos dos de las poetas que leo se llaman María y a las dos las quiero?
le pregunto al libro cómo debería seguir el relato de este domingo travesti y me responde:
"¿No vas a llorar un poco? Mira que yo cualquier día me muero?"*
*María Salgado. 31 poemas. P. 53.
Pensar es (re)correr(se), irse sin moverse, circunaufragar y volver. Te estoy pensando... es pensar todo y en todo. sayakyetel@gmail.com. Fotografía de Adrián Volt Saénz.
sábado, febrero 12, 2011
viernes, febrero 11, 2011
jueves, febrero 10, 2011
Máter,
Ahora el llanto es una llave
para construir una casa compartida,
un lugar en el lenguaje.
Ahora, justo ahora,
en esta sucesión de cuerpos, días y risa,
ahora, estoy contigo,
entro de nuevo,
vuelvo a tu casa,
a tu regazo
sin encontrarlo feroz
ni prohibitivo.
Ahora justo te hablo con lágrimas
y tú no tiemblas,
hablo de agua y tendones,
de lugares inhospitos
mientras me miras sin cristales tintados,
ni doble espejo.
Yo me veo verte sin nada más que
este lagrimal que acabó con el pasado.
Ahora el llanto es una llave
para construir una casa compartida,
un lugar en el lenguaje.
Ahora, justo ahora,
en esta sucesión de cuerpos, días y risa,
ahora, estoy contigo,
entro de nuevo,
vuelvo a tu casa,
a tu regazo
sin encontrarlo feroz
ni prohibitivo.
Ahora justo te hablo con lágrimas
y tú no tiemblas,
hablo de agua y tendones,
de lugares inhospitos
mientras me miras sin cristales tintados,
ni doble espejo.
Yo me veo verte sin nada más que
este lagrimal que acabó con el pasado.
Lemminización del sujeto capitalístico
Desde el advenimiento (mejor dicho regreso) de la crisis en el Primer Mundo, no dejo de pensar en lecturas posibles sobre dicho fenómeno. Así se me cruzan por la cabeza ideas interesantes sobre la recontrucción de los lazos sociales, la reactivación crítica del pensamiento, la disminución en el hiperconsumo como forma de vinculación y legitimidad social. Dichos temas, se nos pasan por la cabeza a todxs. Sin embargo, desde hace tiempo no puedo evitar pensar en la dimención necropolítica que tiene la crisis. Me explico: considero que la crisis funge también como una herramienta reguladora en un sistema rebasado por la oferta de profesionales, o no, que se encuentran sin trabajo, así la crisis lleva a la precariedad existencial y en un caso extremo al suicidio.
El suicidio puede ser leido como la dimensión radical de la crisis, no obstante pienso que es una de las dimensiones proyectadas por el sistema económico para deshacerse del exceso de oferta, ahorrarse las pensiones de los sujetos que se suicidan, reactivar la economía. Así, entiendo el suicidio en épocas de crisis economica como la leminización del sujeto capitalistico. Hago una analogía entre el, supuesto, sistema de regulación demográfica que tienen los lemmings y los sujetos capítalisticos, quienes en un acto de "libertad radical" efectuan el sucidio y traen beneficios para el engranaje capitalista.
Desde el advenimiento (mejor dicho regreso) de la crisis en el Primer Mundo, no dejo de pensar en lecturas posibles sobre dicho fenómeno. Así se me cruzan por la cabeza ideas interesantes sobre la recontrucción de los lazos sociales, la reactivación crítica del pensamiento, la disminución en el hiperconsumo como forma de vinculación y legitimidad social. Dichos temas, se nos pasan por la cabeza a todxs. Sin embargo, desde hace tiempo no puedo evitar pensar en la dimención necropolítica que tiene la crisis. Me explico: considero que la crisis funge también como una herramienta reguladora en un sistema rebasado por la oferta de profesionales, o no, que se encuentran sin trabajo, así la crisis lleva a la precariedad existencial y en un caso extremo al suicidio.
El suicidio puede ser leido como la dimensión radical de la crisis, no obstante pienso que es una de las dimensiones proyectadas por el sistema económico para deshacerse del exceso de oferta, ahorrarse las pensiones de los sujetos que se suicidan, reactivar la economía. Así, entiendo el suicidio en épocas de crisis economica como la leminización del sujeto capitalistico. Hago una analogía entre el, supuesto, sistema de regulación demográfica que tienen los lemmings y los sujetos capítalisticos, quienes en un acto de "libertad radical" efectuan el sucidio y traen beneficios para el engranaje capitalista.
miércoles, febrero 09, 2011
Curiosa la risa, mejor dicho inaugural y herética. Mejor aún: sorpresiva y orquestal. La risa, la alegría, lo feliz son temas de los que no se ocupa mucho la filosofía, excepto el notable trabajo que hizo Bersong en su estudio sobre la risa. Y son temas que me ocupan, me asaltan. ¿Cómo no reir? y por tanto, cómo no pensar en la risa, si esta nos atraviesa, nos irrupe, nos corta el paso por la calle.
Estos días siento la risa del mundo, me cae como la luz o el agua. Veo las caras iluminadas de mis amigxs. Veo la risa intempestiva de los extraños. Casi todo me hace reir, incluso comentarios adyacentes, no sé porque pero no quiero evitarlo. Quiero la risa y su cristalino devenir. Su intrínseco misterio que nos remueve el sistema respiratorio, que nos hace ventrilocuos de algo que nos pasa dentro y a la vez en lo inmediato. Emma Golman no podía concebir una revolución sin baile, yo además no puedo adscribirme a una revolución sin risa
Estos días siento la risa del mundo, me cae como la luz o el agua. Veo las caras iluminadas de mis amigxs. Veo la risa intempestiva de los extraños. Casi todo me hace reir, incluso comentarios adyacentes, no sé porque pero no quiero evitarlo. Quiero la risa y su cristalino devenir. Su intrínseco misterio que nos remueve el sistema respiratorio, que nos hace ventrilocuos de algo que nos pasa dentro y a la vez en lo inmediato. Emma Golman no podía concebir una revolución sin baile, yo además no puedo adscribirme a una revolución sin risa
Curiosa la risa, mejor dicho inaugural y herética. Mejor aún: sorpresiva y orquestal. La risa, la alegría, lo feliz son temas de los que no se ocupa mucho la filosofía, excepto la notable excepción que hizo Bersong en su estudio sobre la risa. Y son temas que me ocupan, me asaltan. ¿Cómo no reir? y por tanto, cómo no pensar en la risa, si esta nos atraviesa, nos irrupe, nos corta el paso por la calle.
Estos días siento la risa del mundo, me cae como la luz o el agua. Veo las caras iluminadas de mis amigxs. Veo la risa intempestiva de los extraños. Casi todo me hace reir, incluso comentarios adyacentes, no sé porque pero no quiero evitarlo. Quiero la risa y su cristalino devenir. Su intrínseco misterio que nos remueve el sistema respiratorio, que nos hace ventrilocuos de algo que nos pasa dentro y a la vez en lo inmediato. Emma Golman no podía concebir una revolución sin baile, yo además no puedo adscribirme a una revolución sin risa.
Estos días siento la risa del mundo, me cae como la luz o el agua. Veo las caras iluminadas de mis amigxs. Veo la risa intempestiva de los extraños. Casi todo me hace reir, incluso comentarios adyacentes, no sé porque pero no quiero evitarlo. Quiero la risa y su cristalino devenir. Su intrínseco misterio que nos remueve el sistema respiratorio, que nos hace ventrilocuos de algo que nos pasa dentro y a la vez en lo inmediato. Emma Golman no podía concebir una revolución sin baile, yo además no puedo adscribirme a una revolución sin risa.
La primera postal llegó a mi memoria antes de que R se fuera. Justo antes de verla cruzar el umbral de mi conciencia. La bruma sucediendo a la luz. R caminado despacio, vestido negro: nina de 10 años. La boca que tiembla la detiene con una pregunta: R, ¿cuando volverás?. R: cuando todo esto haya terminado.
Yo veo a R de nuevo, aquí danzando sobre la palma de mi mano. La observo y ella me dice: si, estoy aqui porque ya ha terminado.
Fulgor.
Yo veo a R de nuevo, aquí danzando sobre la palma de mi mano. La observo y ella me dice: si, estoy aqui porque ya ha terminado.
Fulgor.
martes, febrero 08, 2011
"Oyeme bien
soy inocente de tu pasado
no soy tu puta madre
ni tu enferma madre
ni tu loca madre
aunque sea puta loca.
No merezco recibir agresiones ajenas
retrasadas y caducas.
No proyectes sobre mí los espectros de tu niñez
tengo forma, color y dimensiones propias.
Tampoco vengas a mí
llorando como un niño
cuando no lo eres
No sobreactúes
a mí también me expulsaron del paraíso
antes de tiempo
y sin notificación previa
¿a quién no?
Anda hombre
levántate de ti."
Miriam Reyes. "inmóvil". Mujeres en su tinta. Poetas españolas en el siglo XXI. Comp. Uberto Stabile. Atemporaria/UNAM, pág. 170.
soy inocente de tu pasado
no soy tu puta madre
ni tu enferma madre
ni tu loca madre
aunque sea puta loca.
No merezco recibir agresiones ajenas
retrasadas y caducas.
No proyectes sobre mí los espectros de tu niñez
tengo forma, color y dimensiones propias.
Tampoco vengas a mí
llorando como un niño
cuando no lo eres
No sobreactúes
a mí también me expulsaron del paraíso
antes de tiempo
y sin notificación previa
¿a quién no?
Anda hombre
levántate de ti."
Miriam Reyes. "inmóvil". Mujeres en su tinta. Poetas españolas en el siglo XXI. Comp. Uberto Stabile. Atemporaria/UNAM, pág. 170.
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