sábado, marzo 19, 2011

DETRÁS DE LOS OJOS

Hay una cortina azul cobalto. Una fina tela resplandeciente y veloz. Tu parpadeo R. Tu parpadeo al observar algo hermoso y amado súbitamente. R observa la imagen. Yo justo detrás de su retina. Los ojos de R se enamoran: ligero temblor en el teatro::: explosión de oxitocina::: los lacrimales se activan::: siento como R levita.

Detrás de la pantalla está ella. La imagen que es parte de la belleza que, a veces, sucede en el mundo.
DENTRO DE LOS OJOS DE R

Te diré que veo: la luz vertical cayendo sobre tu rostro. El sonido del mar que también es vibración visual. Te dire que observo tus piernas y sus músculos moviendose caprichosamente mientras te agazapas sobre la cama. Te diré que hay una ventana que te mira mirándola. No estamos allí, pero por todos lados, la luz del afuera se disfraza de otra coordenada. Veo la sangre del la banda helicoidial recordar y bombear. Hay una felicidad infinita que desata cascadas detrás de los ojos. R, cómo se puede ser tan feliz y amar tanto el desierto? R, recuerdame que el olvido es disciplina y que tú eres una desobediente. R, hablame de la luz azulísima y su código indescifrable. R, dime que si salgo de tus ojos y echo a andar encontraré el mar que está a 10000 km de aquí.

R, yo te digo: esto se llama AQUÍ.

La pura felicidad
R, estoy detrás de tus párpados (el fulgor azul cobalto) he decidido quedarme aquí por uno días. Invadirte sí, invadirte. No te preocupes pienso en mi estancia como una casa de campaña. Algo que se quita y se pone fácil y no crea historia. Algo más enlazado con la arquitectura de emergencia, con el estado de emergencia. Nada que ver con fundar ciudades, ni lenguaje. Sólo me quedaré aquí mientras me buscas.
El tiempo y su velocidad. Mientra el mundo está en llamas (bombing Lybia, why not?) Mientras Japón devastado medita. Mientras todo eso, yo en la nave del AQUÍ. El tiempo.
Este blog cumple ocho años.

miércoles, marzo 16, 2011


Jueves 17 de marzo de 2011
11 am

"Feminismo Chicano y el mito de Malintzin"
Ponencia a cargo de Sayak Valencia,
Jornadas Feministas "(DES)Memoriadas"
Facultad de Geografía e Historia de la UCM.
Acceso libre.
Por si alguien le apetece
La nave. El navio. Ella. Navegando. El ojo entre la bruma. Llegar a casa aunque no sea la misma. Aunque lo único igual sea el aroma. Llegar sin llagar. Dormir en la seguridad de tu intemperie y decir: buenos días. Sin saber qué es lo bueno, desconociendo los días. Allí la felicidad como una cápsula que se revienta dentro, que inunda el intestino. Allí la nave de las errabundxs. Aquí lo que sigue vivo sin categorías.


Ejercicio:


Cambie la palabra "amo" por "ato" en toda esta canción y cante a todo pulmón.

Resultado:


Desacralización bondage del amor decimonónico.
¿Quién dijo que algo tenía que llamarse? R, me interpela, se ha dado cuenta de mi viaje por su cabeza. Me dice también que no intente entender su memoria visual. Me dice que los rectangulos azulísimos que ví se llaman: estar detrás de los ojos. El añil intenso de los ojos de R, resplandece.
Del adentro y del afuera.

lunes, marzo 14, 2011

Vuelvo al quimo. Observo a R, ella dice: claro que sabes qué hacemos aquí. Entre la pepsina y el ácido, yo lo adivino. Observo los diminutos labios de R, articulando esta frase: estamos aquí para que veas cómo se deshacen las cosas. Para volver al momento de la partícula que alimenta.

domingo, marzo 13, 2011

Sigo dentro de la cabeza de R, después de todo me siento con derecho de pasearme por su sinapsis. Creo firmemente en la reciprocidad y ya que ella me transita libremente, he decidido hacer lo mismo. Quiero saber que hay en la cabeza de R. He dejado atrás los amplios campos del lenguaje, ahora me dirijo hacia una luz incandecente, una pantalla donde sólo veo dos imágenes. En la primera se dibuja una nube hermosa y redondeada flotando sobre un rectángulo azulísimo, hay una fecha 1984. La otra es un rectángulo azul turquesa, un cielo desconocido con una coordenada y una fecha: latitud 32, norte, 1998. Me paseo por su memoria visual y no hay más imágenes, es como si todo lo que necesitara recordar fuera ese azul que inunda los ojos . Dentro de la cabeza de R, solamente este azul que me resulta indescifrable.
No fue la cotidianidad lo que nos enfermó, fue el afuera lo que enfermó a la cotidianidad.
"Las Ediciones Salvajes" Badajoz, 19 de febrero de 2011.

El Reverso Exacto del Texto.
Featuring Sayak Valencia.
(Fragmento)



Estos fueron días felices.

Entro en la cabez de R, busco las imágenes, las letras, el testimonio de lo que ella entiende por días, de lo que ella entiende por felicidad, de lo que ella crea/recrea. La cabeza de R, es un espacio vasto sembrado de lenguaje. La cabeza de R, refulgece. Observo algunas frases creando ríos, algunas etimologías como barcos hermosamente encayados. Mil manuscritos escritos en lengua extraña, supongo que esa es la lengua de R.

Tomo uno y creo que he encontrado el correcto, el pliego donde R dice que es la felicidad:

^......! 333333 ))))(((( ******** ¨ Ç '''''&&&&....%..........^*+
El sobregiramiento empieza aquí. Antes de existir o de estar completamente segurxs de que algún día respiraremos, empieza el giro, lo interno que se vuelve externo, a las 8 semanas inicia la reversión, la otredad dentro del mismo cuerpo. Al principio esta casa que nos guarda y alimenta sólo es una dilatación, un órgano que danza hasta trastocarse. R, me mira y retraduce: "El estómago en el segundo mes de vida embrionaria comienza como una simple dilatación del intestino anterior. A continuación sufre una rotación sobre un eje longitudinal de tal modo que la cara izquierda del estómago se hace anterior, y la parte derecha se hace posterior."(1)

Yo observo a R, entre la pepsina y el ácido clorhídrico y me pregunto, ¿qué estaremos haciendo aquí?




(1)http://es.wikipedia.org/wiki/Est%C3%B3mago
Madre, ¿porque vives allí? mi voz es imperceptible, el quimo me entra por la boca y elimina todo sonido. R, me dice, yo hemos salido del hueco poplíteo. ¿No recuerdas?
Claro que recuerdo. Más que los hechos, la urgencia, el desembarcar en el latido de mi madre. Recuerdo la velocidad del viaje, llegamos allí a través de la vena popliíea, a ese hundimiento entre la arteria y el nervio.
Recuerdo también la combinatoria de palabras, la insoportable verdad de sentir, de ver el latido de frente sin poder tocarlo. Esa extraña mansedubre del amor y los puentes que nos llevan a todas direcciones. Recuerdo el mantra proveniente de hiato femoral, la voz de mi madre diciendo:
"A veces siento/que alguien nos encerró/ con llave/ en este mundo. Lo mismo que hice yo,/pero a lo grande."(1)

una y otra vez, una y otra vez...

(1)Héctor Viel-Temperley. Obra Completa. Ediciones del Dock, Bs As, 2003, p. 100.