viernes, abril 08, 2011


Me dijeron: esta es Miguel y yo lo saludé y charle un rato con él, un pequeño small talk, me cayó bien. Luego, llegamos a la librería y alguien me mostró un libro de Miguel y Silvia. Me quedé felizmente sorprendida. Miguel era Miguel Brieva, el ilustrador de la tira que abre este apartado y agudísimo crítico del capitalismo y el momento contemporáneo. Esto es lo que pasa en Sevilla.

jueves, abril 07, 2011

Estoy en un garaje en alguna calle de Sevilla, afuera el sol lame y hace sudar, adentro la musica que lleva a paisajes antes intuidos. Esrtoy en el ensayo de "Las Buenas Noches" de forma fortuita y por fortuna he llegado aqui. Por seguir el brillo de las piedras. Por besar el suelo con las suelas y entonces aqui una sorpresa feliz. Ir a donde la improvisacion nos lleve y seguir la ruta definida por el paisaje sonoro.

miércoles, abril 06, 2011


Ayer alguien me dijo: bienvenida al progreso y yo me tomé una foto en sus ruinas. No sé por qué tengo tanta fascinación por la ucronías. No sé tampoco cómo lugares horribles y soberbiamente kitsch me causan tanta nostalgia. No sé por qué me sigo enamorando de las periferias y de los acentos ex-céntricos. Uno de mis intereses ha sido siempre ese hablar raro.
ESTAMOS HASTA EL PADRE!

No sé si podré escribir un texto que se parezca a lo que me ronda por la cabeza, un texto que diga, que decodifique, que proponga; quizá sólo logré escribir una serie de oraciones que no alcanzarán nunca a la idea. Sin embargo, escribo porque me parece importante escribir siempre ante la violencia, escribo a miles de kilómetros de distancia del suceso pero con las viseras enraízadas en aquellas latitudes, en México Gore.

Hace un par de días me llegó la noticia de que habían asesinado al hijo del poeta Javier, Sicilia un joven como muchxs otrxs asesinadxs por el fuego cruzado de la falsa guerra contra el narco, por el sadismo de los sujetos endriagos (criminales, sicarios, flora y fauna del proletariado gore) y por nuestra pasividad como ciudadanxs. Un joven, unx más de lox "oficialmente" 4,000 muertos de la guerra contra el narco.

No sé cómo se le puede hablar a un padre, ni a nadie, cuando se trata de duelo, porque como todxs sabemos el dolor es intransferible, pero también puede ser el espacio más cercano que nos conecta, porque todxs alguna vez, y de distintas maneras, hemos sido lastimadxs. Entonces, el dolor como un espacio de empatía posible, una forma de contacto, un recurso político que nos ayude a crear nuevas voces y transformaciones posibles no ante "la barbarie" y el horror de la violencia en México --entrecomillo "barbarie" porque no es la barbarie lo que provoca la violencia en nuestro país, creerlo así es asumir de forma míope que los otrxs son lxs barbarxs, sin darnos cuenta de que nosotrxs como excolonizadxs seguimos siendo ante los ojos de occidente lxs barbarxs, es decir, lxs otrxs. Pensar en barbarizar la violencia sería una lectura simplista y soberbia, una lectura plana del fenómeno, hecha a través de un prisma de siervos colonizados, de blanquimiento imaginario--.

El dolor como recurso político y espacio de agenciamiento crítico que permita pensar lo que subyace debajo de todas las muertes en México, desde las asesinadas de Ciudad Juárez hasta lxs muertxs de la guerra contra el narcotráfico. Y lo que subyace bajo esas muertes, lo que se impregna como un copyright en los cuerpos destruidos y las vidas segadas, se llama machismo y heteropatriacado.

Sí, ha leído usted bien: se llama machismo y heteropatriacado. Se llama obediencia absoluta hacia las demandas de la masculinidad hegemónica y del capitalismo voraz que nos dice a todxs: consume, luego existe, pero sobre todo exige a los varones que su únicas vías de legitimidad y certificación como "hombres"sean el empoderamiento económico y el ejercicio activo de violencia de baja o alta intensidad para vincularse con lxs otrxs. El machismo que es el pilar fundamental del estado "post-revolucionario", que toma la figura del "macho mexicano" y lo iconiza, es uno de los factores fundamentales para que la violencia en México sea lo que es en estos momentos, como afirmaba Denise Dresser: "las criaturas del Estado están devorando al Estado." Así es, la masculinidad hemónica y capitalista está dando un giro radical a nuestras vidas, nos está aniquilando tanto a hombres como a mujeres. Por eso, yo desde aquí y con el mayor respeto ante el dolor de este padre huerfano de hijo, les propongo a todxs que revisemos bien de cerca nuestro machismo, nuestra homofobia, nuestro desinteres político, nuestros privilegios de clase, de raza, de género y de preferencia sexual para poder articular una política no partidista sino participativa y de disidencia que no deje intactos dos de los pilares del Capitalismo Gore: el machismo y la intolerancia. Por eso también desde aquí les digo que la frase que debería enarbolar nuestras protestas no sea " estamos hasta la madre!" sino ESTAMOS HASTA EL PADRE! porque es desde esa contrucción autoritaria, machista y de propiedad sobre la vida de los otros donde emerge, se alimenta y reproduce la violencia del Capitalismo Gore en México y da como resultado todos estxs muertxs y todo este duelo generalizado en un país desangrado.

Defended el capital con la vida!

(Primera máxima del Capitalismo Gore)
Estamos hasta el padre
El zoo de la inocencia


Estoy en un pliegue de mi cerebro: tercera circunvolución frontal (circunvolución frontal inferior), en las secciones opercular y triangular del hemisferio dominante para el lenguaje. Las manos de R abren suavemente la cortina. Delante de mí hay un zoológico, un zoologico de afectos que me deja en lágrimas y olvidando toda palabra para decir animales, para decir nombres propios, para no latir. R, habla mientras y/o veo a lo inefable tocarse, olisquearse y correr por los prados del lenguaje. Pierdo el habla y recupero la onomatopeya, el ronroneo.
El bosque que nace con nosotrxs


De estos bulbos deberían nacer tulipanes, pero no. Me encuentro paseando con R entre bambúes. Un bosque tremendamente amado y extraño. R, me dice, apoyando firmemente el pie sobre uno de los bulbos: esto se llama papila dérmica y este bulbo folículo piloso. ¿R, es cierto que la divinidad vive en estos bosques? R, me observa fijamente, mientras arranca un bambú: "todos los folículos o raíces se forman antes del nacimiento y no hay manera natural de generarlos una vez que salimos del vientre de nuestras madres."(1)

R, ¿qué significa todo esto?

Significa que todavía no has nacido.



(1)http://www.recuperarelpelo.com/informacion-caida-cabello/composicion-del-cabello.html



El jardín con el que sueña R.

(De médula y de polvo. Sobre todo de huesos mezclados con tiempo. De polvo. De polvo. De risas, polvo(ra) y tolvaneras. De esqueletos y exoesqueleto. ¿Dije ya algo de la risa que causa avanchas?, ¿dije ya algo del polvo? Lo dije, es decir: ha pasado.
Sin overbooking emocional.

martes, abril 05, 2011

Kinky child and Mama bondage...
Kinky child and Mama bondage...


La aguja contra la pista de principo a fin y de silencio a silencio. R, no habla pero mueve los labios.

lunes, abril 04, 2011

He llegado a Sevilla y esta ciudad me quiere. Me lo dicen los pájaros que me cantan cerca, el aire tibio oliendo a azahar, me lo dice el barrio que alguna vez fue mío, que sigue siendo mío, o al cual pertenece una parte de la sangre de mis venas. Estoy aquí cruzando un patio lleno de flores y luz que besa los hombros. Estoy aquí con una maleta y una llave. Una habitación enorme, un hotel que recuerda a una casa. Una casa pequeña y confortable en la que me dan ganas de reirme y escribir, en la que dan ganas de salir por la tarde a tomar el fresco en la sillas de mimbre y hablar con los queridos y los muertos. A dar vida y seguir respirando sin cortapisas.

jueves 31 de marzo de 2011

Sayak Valencia en Sevilla

El próximo viernes 8 de abril, a las 19.30h, presentación en Sevilla de Capitalismo Gore, de Sayak Valencia.

Es decir, sevillanos y sevillanas, tendréis en la librería-club Relatoras a la portentosa Sayak Valencia, a la que tengo el honor de introducir para que nos hable en primera persona sobre ese tremendo ensayo editado por Melusina.

Sayak Valencia participa durante la próxima semana en el Taller Radioactivos: Escucha y creación colectiva, dentro de la programación del 13 Festival Zemos.

La robaremos durante un rato para una charla-cualquier-cosa-menos-informal, a la que estáis todxs invitadxs.

La cita es en Relatoras - Calle Relator, 44 (Sevilla) - viernes 8 de abril - 19,30 h.
Camino al lado de R y toda su parafernalia espeleológica. Quiero ir con ella a tientas, sin luz y sin medida por los músculos de mi brazo izquierdo y sus montañas de humedad. Nos deslizamos brazo abajo al mismo tiempo que reimos. Nos deslizamos y siento el sabor de la sangre en mis comisuras, las ganas de hincarme los dientes por dentro, se lo digo a R. Llegamos al resquicio, R, empieza a cavar. Después de un rato encuentra una membrana finísima que enuncia: EXTREME PRIVATE EROS.


" Yo soy uno de ellos"

(Aquí falta el texto, el contexto, la conexión innegable entre África y Latinoamérica. Aquí está Sierra Leona, sus diamantes de sangre. Un hombre africano, negro y joven como yo hablando de política y de refugios. Aquí falta todo lo que estoy pensando en estos días. Lo que vendrá.)

Uñas de Superzorra


A María del Mar Valle y Chema


Hace unos días en Alicante, me re-encontré con mi amiga Chema, tenía ganas de verla y por supuesto, de escucharla. Chema siempre cuenta las mejores historias, lo narra todo con una chispa difícil de reproducir. Esa noche me habló de varias cosas, pero hubo una que quisiera rescatar. Me hablo de María del Mar Valle y su insugencia lúdico crítica desde lo border. María del Mar es una chica de 24 años, a quien la sociedad estigmatizadora, hegemónica y patologizante ha decido etiquetar como una mujer con cierto grado de deficiencia mental. La verdad es que lo de la “deficiencia mental” siempre me ha parecido de una soberbia sólo propia del heteropatriarcado. También me hace preguntarme: ¿por qué nadie habla de la deficiencia emocional? La respuesta sería brutal, puesto que no hay nadie que no tenga una especie de “tara” en ese y otros aspectos. Sin embargo, el quid de la cuestión sobre M. del Mar, no es la etiqueta que la patologiza socialmente, sino sus aportaciones a lo que algunas llamamos transfeminismo(s). Me explico:


Chema me contó que hace unos meses asistió junto con M del Mar, a un concierto de las Superbitches, lo pasaron genial, como esta otras tantas actividades a las que Chema va con María. A veces, Chema lleva las uñas pintadas de rojo putón o como yo lo denomino de rojo Tijuana, le quedan estupendas, así que el otro día María le pidió que le pintase las uñas del mismo color, no sin antes titubear un poco ante la posible estigmatización que haría de ella por llevar las uñas de dicho tono. María le dice a Chema: ¿Me pintas las uñas como las tuyas? Chema accede. María dice entonces: mmmm, ¿no irán a pensar que soy una puta?, Chema responde: ¿a ti te gustan las uñas así?, María afirma y Chema se las pinta. A los días, M del Mar va a su clase de lectura donde la profesora le comenta: María del Mar, no puedes traer las uñas así (así, significa rojo putón un poco despintadas de los días), a lo que M del Mar responde: ¿por qué no? Si son unas de Superzorra!. Cualquier otra se hubiera sentido juzgada, pero María encontró una forma de empoderamiento en estas uñas que la “estigmatizan” y de eso, queridxs, van los transfeminismos. Así que he decidido proponer a lxs demás que a partir de ahora, el saludo transfeminista sea el de uñas de Superzorra! Como si de un superpoder se tratara. Lo que más me gusta de esto es saber que todxs podemos hacer aportaciones desde nuestras diversidades especificas al movimiento transfeminista y que a mí me queda claro que me interesa aprender y escuchar lo que esxs otrxs tienen que decirnos.




El secreto en el resquicio

R aparece ante mi con un equipo de espeleologia. Camina segurisima y concentrada. Quiero saber a donde se dirije. R me dice, voy en busca de un secreto. Le digo que se a donde debe ir. Primero subir hacia la clavicula izquierda y despues utilizar mi brazo y sus musculos a manera de avalancha, hasta llegar al resquicio de mi codo. Alli, debe empezar a excplorar para encontrar lo que busca.