martes, enero 03, 2012

El año que inicia me guiña el ojo y veo a través de su sonrisa un destello. No sé si este año volveré a Schopenhauer, no sé si este año pasará algo más allá de hacer cosas mínimas y fundamentales, pero sí sé, casi perfectamente, que el latido, la voluntad de vivir, la electrizante hierba bajo los pies y el aire en los pulmones se conjugarán con la aventura de pensar hasta el final. Wille zum Leben.