jueves, abril 05, 2012

Me imagino el agua. Y/o flotando en la piscina infinita de la sinapsis. Imagino a Temperley escribiendo esto: "Soñé que nos hundíamos y que después nadábamos hacia la costa lentamente y que de nuestras sombras de color verde claro huían los tiburones." Lo imagino y no sabes como tiemblo,como ante el milagro de todas esa letras juntas saliendo de la mano templorosa, es casi como mis ganas de morderte las puntas del cabello, es casi como sentir la adrenalina corriendo por mis dedos, de estás manos empapadas y adictas a navegar cuerpo arriba. Releer a Tamperley: un acto de contricción en estos días.