domingo, julio 08, 2012

Verano

Las palabras desfilan sobre las paredes de mi cráneo, se travisten para no enunciar lo ridículo de los órganos sentimentales, danzan junto a la luz de este verano.

Nadie sabe cuanto odio los veranos, casi tanto como los domingos, casi tanto como la coordenada  salvaje en la crezco a diario y recuerdo, al mismo tiempo el verano, sólo en mi imaginación, es mi estación favorita. El verano que hace que la luz empequenezca loz ojos y le da ese tono dorado a la piel. El deseo de evaporarse poco a poco con permiso.