viernes, octubre 05, 2012

Maravilloso texto de la Zorra Suprema: Helen Torres

Este maravilloso texto fue tomado de:  http://helenlafloresta.blogspot.mx/2012/09/estoy-harta.html

¡¡¡estoy harta!!!

hace días que sólo escucho este grito: ¡¡¡¡¡estoy harta!!!!
yo solía anclarme en la queja "¡no puedo más!" hasta que la abandoné por victimista y nihilista. pero últimamente, a raíz de los sucesos de Alicia Murillo y otras miserias (relato de una participante en la Feira Imaxinaria en Alg-a Lab este verano), el hartazgo ha comenzado a extenderse entre la manada y yo, que tiendo excesivamente a los excesos, he sido invadida por él. así es como ha nacido Helencia Rivas, discípula de la gran Violencia Rivas, la cantante que inventó el punk en argentina. aquí pues va mi declaración de hartura:

1) estoy harta de que cada vez que una mujer denuncia una agresión machista sea puesta en duda, como si fuera lo más extraño del mundo y no el pan nuestro de cada día. harta de que cada vez que una mujer denuncia una agresión machista una avalancha de hombres, así, en general y genérico, reaccionan como un sindicato afectado y lanzan un bombardeo de insultos a las mujeres en general y genérico, defendiéndose de que "ellos" no actúan así, "ellos" no son así, todo los contrario, ellos son víctimas de la agresión de mujeres que les odian porque son feas, tienen cejas grandes, y no son violables. estoy harta de que esos hombres no actúen igual, así, en general y genérico, denunciando esas agresiones que "ellos"no cometen y que, al final, acaban no siendo agresiones sino denuncias infundadas de histéricas mal folladas.

si a mí una persona clasificada como "negra" me dice que cada vez que sale a la calle le tratan como a una delincuente, no le diría que entiendo bien su situación, que sé lo que siente, pero que no tiene porqué decírmelo a mí porque yo no le trato así. no tengo ni puta idea de lo que es salir a la calle y ser tratada como una delincuente por el hecho de ser clasificada como negra porque yo soy clasificada como blanca. cuando salgo a la calle la gente me dice "señora" y no coge fuerte la cartera. a veces hasta me dicen "bon dia". y hasta la policía me ha dicho ante un control de alcoholemia "pase señora".  lo que me corresponde hacer ante una injusticia semejante no es defender mi supuesto antirracismo, sino actuar en consecuencia: utilizar mi piel blanca para reventar cualquier atisbo de racismo, utilizar mis privilegios para el empoderamiento de aquellas personas encasilladas en la negritud, arriesgarme en su defensa incondicional porque considero el racismo una injusticia intolerable.

2) estoy harta del binarismo de género, harta de tener que asumir roles de hombre y de mujer, de ser cazadora-recolectora y criadora-cuidadora pero seguir aguantando las miserias de ser considerada una mujer. estoy harta de aguantar la cobardía de los hombres y mujeres que prefieren seguir jugando al aburrido y letal juego de víctimas y verdugos. estoy  harta de quienes no quieren arriesgarse a perder privilegios y prefieren perpetuar la miseria por los siglos de los siglos antes que enfrentarse al flagelo del binarismo de género, la jerarquización de un binomio sobre el otro y la consecuente división sexual sobre los que se basa el patriarcado

3) también estoy harta de los hombres que se declaran feministas por el mero hecho de mear sentados, o porque lavan los platos, o porque no les pegan a las mujeres, o porque sostienen que las mujeres no son seres inferiores, tanto es así que se rinden ante ellas como sus amas, las califican como su perdición, el motivo de su locura, la que les hará sentir inferiores por no estar ellos a su altura, la puta que ha nacido para joderles. harta de que esos pretendidos feministas no sean más que usurpadores de un discurso cuando les conviene pero que no arriesgarán ni un pelo por denunciar el machismo públicamente

4) estoy harta de las gentes queer que, a pesar de todo, siguen considerándome sospechosa porque me gusta ser madre y no lo considero un error de mi vida, sino una vivencia enriquecedora y hermosa en dimensiones inimaginables hasta para mí. estoy harta de tener que contestar a la pregunta :"¿lo tuviste porque querías?" como si tener un sistema reproductor femenino fuera atributo exclusivo de mujeres heterosexuales machistas o del opus. estoy harta de renunciar, ocultar y negar mi útero, mi regla, mi coño y mis tetas porque representan la opresión. ¿y si me quiero quedar preñada qué? ¿y si quiero abortar qué? ¿y si quiero parir qué? ¿y si, a pesar del dolor, me encanta la sangre que me chorrea por los muslos cuando estoy menstruando? ¿y si me gusta ese dolor porque me recuerda, una vez cada 25 días, que estoy viva y, lo más alucinante, que podría llegar a desdoblar mis moléculas para crear otro ser vivo? ¿qué pasa si estoy encantada de las diferencias sobre las que se asienta esa estúpida y milenaria división de géneros porque no son la causa de la división sino la excusa para controlarnos a todos y todas?