sábado, enero 07, 2012



Reinterpretación del canto cardenche.

(Canto cardenche es el término con el cual en La Laguna se denomina el canto a voces -como se le conoció en otras partes-, de los campesinos del semidesierto en el norte de México, con orígenes antiguos, pero que sigue vigente en la región. Cardenche es también el nombre de una cactácea que abunda en el desierto, cuya espina al clavarse es difícil y doloroso extraerla. Se cree que de allí proviene el nombre de ese género de canto).
PUERTAS

En la antigua Escandinavia, los exilados llevaban las puertas de su casa; en algún caso las lanzaban al mar y abordaban en el lugar en que la puertas encallaban; así se fundó Reykjavik en el 874.


Leer a Angélica Liddell siempre me despierta el ánimo de escuchar flamenco. "Dame veneno" es una canción que seguro se inoculo en la sangre de la Liddell.

Estoy releyendo por enésima vez "Monólogo necesario para la extinción de Nubila Wahlheim y extinción." y una vez más no puedo finalizarlo. Cuando leo este libro, las lágrimas se me escapan como si mis ojos fueran un grifo descompuesto, una falla de agua, es tan hermoso, es tan terrible, es tan cruel, es tan difícil ver lo que el Amor (la narrativa del amor romántico) puede hacer, cuanto deseo de autodestrucción. No quiero esa forma de Amor.

"A veces intento ser fuerte pero es como si te traicionara.
Mi amor por ti exige una angustia contante.
Así que me dejo llevar y me hundo de nuevo.
Me voy a volver mala.
Me voy a volver loca, me voy a volver vieja.
Y todo por lo mismo.
Todo por ti."

Angélica Liddell (2009). Monólogo necesario para la extinción de Nubila Wahlheim y extinción. Artezblai, Bilbao, p. 114.

últimamente todo son coincidencias, hoy revisando accidentalmente este link, me encontré con esta imagen que ví en San Francisco recientemente y me había quedado con infinitas ganas de fotografiar. Creo que este año irá de eso: de coincidencias y de invocación.
"Played with words they endlessly played with words because it was such an exciting thing to have them there words that had come to be the words they had just come to used then..."

Gertrude Stein.

viernes, enero 06, 2012

Día 83

Sin darme cuenta, sin notarlo apenas los cambios en el cuerpo.

3km closer.
La pasión según G. T. II

R se yergue sobre mi lengua, se desviste, poco a poco, y deposita su vestido negro sobre mis papilas gustativas, levanta los brazos y luego señala el cielo de mi boca. Me dice: ¿sabes que el amor se construye en esta parte del cuerpo?, ¿qué el amor es equivalente a las tormentas que descargue este cielo (tu cielo personal, tu propio cielo)?

Luego dice que G.T. le contó de una mujer que tenía el corazón lleno de tormentas y pensaba que eso era amor, hasta que G.T., la llevó al centro de su propia lengua y la dejo de pie bajo el vendaval y la tormenta, el cielo cayendo parte a parte sobre su cabeza, el cielo empapándole de lágrimas las pestañas, el cielo de su boca ahogándola ante tan inconmensurable belleza y marcando un órgano nuevo para la palabra amor.



jueves, enero 05, 2012

Empieza el año y mi casa está repleta de flores aromáticas que se abren como vulvas rosadas.

«Es momento de travestir al gudari y hacer más la puta, en el sentido más hedonista»

p040_f01_148x128.jpg

Itziar Ziga

Autora de «Sexual herria»

Hace tiempo que devino perra y ahora regresa de su sexilio condal para reputificar Euskal Herria. A su juicio, la colonización española vino con la cruz para transformar la sociedad de las lujuriosas sorginas en otra gélida y represora de su sexualidad. Su último libro, «Sexual herria» (Txalaparta), es un canto a la libertad individual y una llamada a exprimir a la vida -y al sexo- todo el placer que puede dar.

Aritz INTXUSTA | IRUÑEA

Es, como dice su amatxo, algo «arbolaria», pues habla con mucho aspaviento. De su oreja cuelga un pendiente dorado en forma de zapato de tacón. Quizá sea porque la sociedad dicta que los zapatos han de llevarse en los pies y a ella no le ha dado la gana plegarse al costumbrismo de una sociedad que califica de catolicona, patriarcal e intolerante. Itziar Ziga tiene todos los motivos para llevarse mal con la sociedad ya que ésta jamás ha parado de juzgarla por abertzale, feminista, lesbiana y, también, por puta. Ya que es, como ella misma confiesa orgullosa: «Una bollera rabiosa, exhibicionista y golfa»

Empecemos por el final, por ese polvo en el tren en Donostia. Y, claro, por qué significa ser una puta.

En el último capítulo narro un viaje con mi novia por Euskal Herria. Allí hay hazañas sexuales mías que chocan, como follar en un tren en Donostia a pleno día. Aproveché que el libro va de reputificar y resexualizar a los vascos para incluir una narración erótica porque me apetecía. Que me reivindique como puta frente a toda la moral católica y patriarcal no significa que quiera follar con todo el mundo. Esta es una idea muy machista. Mis amigas putas son libres para decidir si quieren a ese cliente o no, dependerá de la pasta. La mujer casada, embutida en un matrimonio patriarcal puede que no tenga tanta capacidad para decidir cuándo le apetece echar un polvo.

Yo tengo una obsesión política feminista de hermanarme con las putas. Una vez intenté hacerme puta en Bilbao, pero no valía para eso. Lo que pretendo es acabar con la putafobia, que es una de las caras más perversas de la misoginia. Muchas mujeres prefieren tener una vida «decente» y tener esa familia «legitimada» para que no las repriman, para que no les jodan y para que las reconozcan. No hay nada mejor para mostrarse como una mujer decente y señalar a las otras. Bueno, pues si quieren, que me señalen a mí, ojalá sirva para desmontar el estigma puta.

¿Un estigma como el que se puso a las sorginas?

En mi libro me lanzo en busca de la puta vasca perdida. No debemos olvidar que nos colonizaron los Reyes Católicos. ¡Ay que joderse! Lo que hago es rescatar textos de nuestros enemigos, desde el peregrino Aymeric Picaud al inquisidor Lancre, que llevó a la hoguera a cientos de sorginas. Estos dos hombres tan antivascos cuentan que en Euskal Herria existía una sexualidad abominable, muy explícita, y cargaron contra sus mujeres. Creo que la cruz no se nos había metido tan adentro hasta que llegaron. La conquista tuvo un carácter militar, pero también católico-inquisitorial.

Su libro, en el fondo, habla de libertad. No sólo de la censura ajena, sino sobre todo de autocensura y de los propios tabús que nos imponemos a nosotros mismos.

Dentro de la forma de ser vasca y, más específicamente, de los que llevamos una vida combativa, ha calado hondo el rol del gudari y la gudari. Como el enemigo es muy grande y la represión tan bestia, hemos adoptado una posición marcial. Ese aire militar obliga a una autovigilancia constante para ser coherente y estar alerta. Todo ello nos ha empujado a dejar de lado otras reivindicaciones. ¿Cómo vamos a relajarnos, cómo vamos a mostrarnos humanos y desatar nuestra lujuria si tenemos que estar alerta contra el agresor?

¿El militante vasco ha tendido hacia el ascetismo?

Sí, a eso ayuda el hecho de que, entre los movimientos de izquierdas, se da mucho la intervigilancia. Nos miramos continuamente los unos a los otros. Resulta opresivo y siempre me ha agobiado, porque en el feminismo ha ocurrido también. Se supone que hemos de ser homogéneas. Lo que se salga de ahí, es inmediatamente sospechoso.

Eso no ha conseguido frenarle...

Yo soy como soy y no lo puedo olvidar. Tengo tendencia a ser golfa. Los revolucionarios debemos relajarnos, porque encima de que se está realizando un terrible esfuerzo para transformar las cosas, cargamos con un montón de encorsetamientos. A eso voy con lo de «gudari versus puta». Ahora que se están cambiando las cosas gracias al esfuerzo de tanta gente, es buen momento para cambiar. Yo auguro que la represión bajará y que será buen momento para que el gudari se pueda travestir y empecemos a matar a ese cura de 200 años del que hablaba Oteiza. Así comenzaremos a hacer más la puta, en el sentido más hedonista y divertido.

Día 82

El cuerpo-cabez logró por primera vez un estado de meditación profunda.

2km closer.
Tijuana es mi paraíso postapocalítico propio.
No tiene nada, pero qué clima... el mejor del mundo.

miércoles, enero 04, 2012

"Voy buscando a alguien que me ame por la forma que tengo de comerme el arroz, alguien que no sepa quien soy, alguien que me vea en un restaurante chino y empiece a amarme, sólo por eso, por la manera que tengo de masticar el arroz, de tragarlo, de poseerlo en mi estómago, nada más..."


Angélica Liddell (2011). Anfaegtelse. Editorial La Uña Rota. Segovia. p.12
.

!!!!!!!FELIZ 2012 PARA TODXS!!!!!!!


El oráculo de la música...
Día 81

La cuenta vuelve a empezar. La adrenalina haciendo de las venas carreteras. La sensación de que el mundo es equivalente al cuerpo y viceversa. Exultación.

3.25km closer.

martes, enero 03, 2012

El año que inicia me guiña el ojo y veo a través de su sonrisa un destello. No sé si este año volveré a Schopenhauer, no sé si este año pasará algo más allá de hacer cosas mínimas y fundamentales, pero sí sé, casi perfectamente, que el latido, la voluntad de vivir, la electrizante hierba bajo los pies y el aire en los pulmones se conjugarán con la aventura de pensar hasta el final. Wille zum Leben.




lunes, enero 02, 2012

Bienvenido 2012