jueves, enero 10, 2013

Cae el granizo y los nombres resuenan. No pensar en nada más que en poesía. Anoche me dormí viendo llorar a Plath, viéndola hornear pasteles mientrs Hughes ganaba premios y mujeres con su acento. Luego, durante el sueño, ví el agua de Temperley, el aspaviento dentro del agua que el consideraba oración y otros dicen que se llama nado. En el sueño uno reía bajo el agua y nada dolía. Despertar y no pensar en nada más que en poesía y no saber muy bien cómo o porque las venas quieren hacer Carrera.