domingo, marzo 03, 2013

Marzo 2013

Llega marzo de forma abrupta. El mes de lo que florece y el mes de la pena más grande que he pasado nunca, el mes del cuerpo recordando. El mes del abandono radical. El mes que desde hace 14 años dijo sí y dijo ya no. El mes que hace que en mis ojos se vena las flores amarillas que han crecido en los acantilados. El mes de la palabra duelo. Otra vez marzo y por primra vez, estoy segura de que se cerrará un ciclo.