jueves, junio 06, 2013

El cuerpo que se cansa y extraña, que se cansa y extraña, que extraña. Al mismo tiempo, el horizonte de un resquicio, me hace empezar a entender otras posibilidades de lo matérico, no lo material sino lo materico, de esos intercambios de moleculas que se quedan en el cuerpo.

Si alguien le hiciera la prueba del carbono 14 a este aliento, sabría que venimos de muy lejos.