jueves, octubre 10, 2013

Hanna Arendt



Dos frases de la película que reverberan en mi cabeza:
"Debe existir algo entre la resistencia y la cooperación"
 Refiriéndose a todxs aquellxs que no cooperan directamente con el orden hegemónico pero tampoco ejercen una resistencia activa ante él. Entonces pienso que en ese espacio in between está un sujeto político no enunciable aún o difícilmente enunciable con nuestras terminologías, pero el cual encarnan muchxs de los (ex)ciudadanos del mundo contemporáneo.

"El mal no puede ser radical, sólo puede ser extremo. En cambio, el bien sólo puede ser radical y profundo."
Me resulta tan estimulante esa diferenciación entre radical y extremista, es decir, la radicalidad corresponde a una axiología que busca las raices de las cosas y los fenomenos, una cosa profunda, no deshistorizxante, un concepto complejo no limitable a al extemismo. También es necesaria esa batalla de reapropiarnos de los términos como "bien" y "bueno" que parecen que se usos es propiedad exclusiva  de las retóricas de las sociedades neoliberalistas de las democracias fascisticas y seudolaicas