jueves, marzo 27, 2014

Hay lugar para la nostalgia de todo eso que no escribo, aqui en un día esplendidamente soleado, hay lugar para la nostalgia porque ahora estoy feliz y me olvido. Algo parecido a sentir que en un vuelo perpetuo, una recuerda cuando no había forma de volar, cuando todo eran fechas y horas y meses y años y formas intensivas de no parar, de ir siempre a cualquier lado,  aunque la inmovilidad estuviera siempre dentro,  instalada en el cuerpo. Hay lugar para eso que no digo ,otra forma de transfigurar el habla en silencio.