viernes, junio 12, 2015

No hacemos nada y hacemos todo esto. Dentro de esa frase deambulan las risa, las casas, los viajes, los años, la felicidad de saberse en algún lugar indetenible del tiempo. El tiempo. La pregunta no es por el ser sino por el tiempo.

En el recuerdo, allá en la casa de espejos, estoy sentada bajo la asombrosa luz de octubre y me recuerdo pensando, decidiendo deliberadamente: dejar ir al tiempo.

Escribir para reterner de alguna forma la memoria, para inventar. Para crear un libro de virtualidad. La memoria, que es pura virtualidad.