viernes, diciembre 18, 2015




He visto este vídeo y creo que juega con una línea muy delgada entre el reclamo de justicia social para las mujeres y el paternalismo.

Evidentemente esta construido desde la figura retórica de apelación a las emociones, en ese sentido, cumple su objetivo.
Me parece importante que visibilice que los países "primermundistas" también son patriarcales y en ellos co-existen múltiples violencias cotidianas, con consecuencias atroces para los cuerpos que son leidos o definidos como mujeres. Deja bien claro que la guerra contra las mujeres, sea de alta o baja intensidad, está presente en todos los confines del planeta. Y derrumba la enquistada idea de que en esos países no se necesita el feminismo porque "las mujeres lo han conseguido todo". No obstante me preocupa el sesgo heteronormado, racial, capacitista y de clase que se muestra a lo largo del vídeo.
La mujer que habla, habla sólo para y por mujeres como ella, que no quieren resultar "agresivas" y asumen lo "molestas" que pueden llegar a ser para los hombres, poniéndose del lado de las relaciones de poder y pidiendo que los "castigos" para las mujeres heterosexuales, blancas y de clase media del primer mundo no sean tan ejemplares.
Una campaña llena de buenas intenciones pero que no llega al fondo de las causas y las consecuencias del sexismo cotidiano que se entrecruza también con la colonialidad y la necropolitica en espacios como México contemporáneo.
Curioso que el vídeo se detenga en la violencia física pero no llegue a denunciar el feminicidio.
Esto es sólo una impresión rápida, pero creo que es una propuesta problemática, tanto como la de HeforShe de Emma Watson.
QUIERAN RECONOCERLO O NO LOS (TRANS) FEMINISMOS SIGUEN SIENDO NECESARIOS.