jueves, enero 07, 2016

Volver de un viaje

Volver del sueño y de la persistencia de la prisa. Un círculo que se abre sobre otro que se cierra, esa especie de sincronía. Disfrutar la calma, la lluvia, la respiracion sin prisa. Disfrutar la improvisación y la sorpresa cotidiana. Sentir que el cuerpo es nuevamente mío ( aunque me lo hayan devuelto con algunos daños). El cuerpo y el tiempo míos. Hacer de este cuerpo-lugar un aprendizaje. Sentir que las cosas que duelen y que crispan están ya en un lugar lejos (se llama tiempo).

Ver ambos lados de las cosas, vislumbran también la necesidad furiosa de oponerme a la transparencia del lenguaje. El deleite de desestructurar,  de romper las silabas, de inventar sentidos, el reto de escribir y ser entendidx. Las ganas de que no te importe ser entendidx. Recuperar el fuego y la fuerza.