jueves, septiembre 13, 2018

La nostalgia tiene un rol

Cambia el clima, siento el ligero beso del frío sobre los milimétricos bellos de mi brazos. Se erizan. Tiemblo levemente y disfruto de este atisbo de cambio, este pequeño cambio. Hay una felicidad en lo pequeño en lo imperceptible y luego me percato que todo me sa en dos sentidos grandes alegrías acompañadas de prisa y angustia. Soy y estoy en ambos lados de la cosas: feliz y exhausta, alegre y nostálgica. En la prisa de la prisa y con ganas de parar. Septiembre está siendo un mes de transformaciones. De escuchar cosas que quisiera ignorar, de sonreír y dormir largamente, de abrir cajas de serenidad acompañadas de tempestades. Todo está, es el proceso, lo del proceso de estar danzando con ambos lados de las cosas.


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