jueves, febrero 22, 2018

El deseo de lenguaje

Hay muchas letras, respiraciones y risas. Hay muchas cosas juntas, siamesas, una al lado de la otra, imbricadas, rizomáticas. Hay un deseo de enunciar, las ganas de decirlo todo a borbotones, las ganas de ser frenesí lingüístico. Esa fuerza inaudita que tiene el lenguaje. Luego está el oficio, las ganas de escribir. De escribir abrumadoramente bien, con significado, con sentido. Escribir algo. Escribir algo importante. No abandonas las teclas porque son el ring y la apuesta.
Están las ideas que no son aún lenguaje y viene y se pelean dentro de la cabez, sentir que soy un barco que avanza a tientas, con unas certezas, con unas ideas, disfrutar el viento y la ruta. No desesperar con el tiempo. Convencerme de que podré poner en letras todo este deseo de decir, de pensar, de seguir haciendo magia con palabras.