viernes, diciembre 14, 2018

En tierra

Después de un año que se puede contabilizar por kilómetros aéreos vuelvo a tierra, tengo la sensación de estar poniendo raíces, de algún tipo. Bajo estas circunstancias sigue la prisa pero hay algo dentro que me tranquiliza, una especie de vuelta al cuerpo y por ende, al lenguaje. 2019 será un año de escritura, de nueva voces, de inventar lenguajes de sonreír frente al sol. Un año lleno de nuevos retos, de hermosos retos. Me siento bien, me siento optimista.