lunes, agosto 12, 2019

En el idioma extranjero las palabras no tienen infancia -Emine Segvi Ozdamar, La lengua de mi madre

Amarillo lee esta cita de Emine Segvi Ozdamar y siente algo, como un temblor que acontece cuando encontramos respuesta a preguntas que sólo se formulan cuando unx duerme o que sólo se vislumbran detrás de los ojos.

Quizá sea este el motivo por el cual escribe, sigue escribiendo esta ficción después de 10 años: un movimiento inverso: extranjerizar los usos del tiempo e inventarse una lengua de infancia sin madre.

jueves, agosto 08, 2019

La emoción de escribir

Escribir todo el tiempo, de cualquier cosa. Abandonar el silencio. Los ejercicios de escritura como los ejercicios corporales: mi cuerpo recordando como moverse y como duele después. Seguir. Seguir. Escribir.

miércoles, julio 03, 2019

82

El calendario marca 82 hoy, pero yo sé que como muchas cosas que nadie sabía de ti, eran 83.

Feliz cumpleaños papá.

Deseo que sigas siendo esa flores amarillas en aquel acantilado que me contabas y yo pienso que esta en algún lugar de China.

domingo, junio 30, 2019

Del otro lado del hemisferio /Buenos Aires 2019

Me sorprendo escribiendo desde una cama en pleno invierno. Reviso las fechas y sigue siendo junio, es decir, en el lado del hemisferio donde yo vivo esto significa que es verano. Acá en Buenos Aires, cerca del río de la plata (y un poco más allá el Océno atlántico), es invierno.

Tomar conciencia de esta obviedad me hace reír como una niña. Me hace recordar una vez que decidí hacer un hueco en el jardín para construir un túnel hacia China porque yo escuchaba decir a mis padres que China estaba al otro lado del mundo y en mi imaginación de 3 años al otro lado del mundo se llegaba cavando, es decir, el otro lado del mundo estaba abajo.

Hoy vuelvo a tener esa incerteza feliz, estoy al otro lado del mundo, es decir, aquí abajo, que es el sur del hemisférico y es casi julio y es invierno.

Esta realidad contrastante entre mi cuerpo-veraro y mi espacio-invierno me hace comprender y, sobre todo, sentir una serie de cosas que me hablan de las contradicciones que viven  simultáneamente, que nos habitan en tiempos compartidos. Es como tratar de pensar el verano en el invierno aunque las fechas sean correctas para el verano en mi hemisferio, es una sensación, un sentipensar que me ayuda a unir de manera nítida la idea del pensamiento que puede pensarse a sí mismo y a su contraparte al mismo tiempo.

Estoy en un alteración climática y en un ecosistema que me permite pensar justamente la disociación entre dos hechos contrastables que son opuestos dependiendo la localización.

El invierno me hace pensar distinto.

Tranfeminista ¿de la diferencia? / montajes cnontradictorios y psicopolítica colonial en la era digital

De unos años para acá, sobre todo cuanto más investigo en el tema de la psicopolítica y el folclor digital me doy cuenta, creo que todxs lo hacemos, que nuevo régimen de sensibilidad producido por los medios digitales y de entretenimiento (aunque no solamente ellos), así como por la circulación de memes, gift´s, etc, no solo reformatean el orden escópico y sus pactos sociales sino que también construyen un montaje contradictorio de la realidad. Es como si estuviéramos montando todo el tiempo una narración visual entre hecho inconexos y opuestos en cadenas de sentido que, en sus orígenes tienen raíces contradictorias.

El ensamblaje de la psique es costumizado constantemente por narrativas que buscan tener una apariencia de verdad, apelando a creencias como si fueran hechos contrastables o por el contrario una apelación a las creencias como mero afecto y por tanto, como formas válidas de legitimar argumentos que se "sienten" como hechos.

En este momento no puedo extenderme mucho en esta reflexión, sin embargo, ese es el caldo de cultivo cotidiano que ha hecho que la idea del terraplanismo se extienda, que Trump haya ganado las elecciones en 2016, que hace que Bolsonaro sea presidente de Brasil que en México haya una izquierda que en realidad es una forma de restitución simbólica por lo años de opresión y corrupción per que al interior es solo realismo capitalista.

Este ensamblaje contradictorio como nueva colonización emocional y mental hace que tengamos que defender nuestros propios argumentos por la justicia social y desde los feminismo para que no sean reapropiados y signifiquen justamente lo contrario a sus planteamientos.

Ayer hablando con Laura Milano me comentaba que ella estaba muy sorprendida por el hecho de que muchas chicas jóvenes abrazaran el feminismo en favor al derecho a la auto-gestion del cuerpo y a favor de aborto pero defendian discursos censores respecto al porno y al trabajo sexual, al menos en Argentina, en mi caso le dije que me parecía inconcebible que en México la tendencia entre las jóvenes era hacia el feminismo trans excluyente. Entiendo que los niveles de violencia contra las mujeres en nuestros territorios no paran de crecer pero eso a mí me parece un lugar de alianza con otrxs feminizadxs no un espacio de exclusión. La discusión es compleja, las lecturas son muchas y hay mil temas que se entrelazan, por eso, mi lectura psicopolítica está atravesada por la perspectiva transfeminista.

P.D. Respecto al titulo de este post, viene justamente de una discusión que tuve hace algunos días con una joven que desde una posición que parecía congeniar con lo queer estaba en contra de que en las marchas se hicieran grafitis de vulvas, desde mi perspectiva como transfemInista, le pregunte si le molestaba que Hubiera grafitis de penes por todos lados y me dijo que no, que eso grafitis estaban en todos lados y le parecía que no deberíamos pintar vulvas porque estaríamos haciendo lo mismo.

En ese minuto, le comenté que el valor de la representación de las vulvas en el espacio público no era equivalente al de los penes en nuestras sociedades y que pese a que mi postura está a favor de abolir el género como categoría opresora, no entendía como pintar una vulva para hacer una reivindicación feminista podía ser leído por ella como violento. Me dí cuenta que si no se toma con pinzas la argumentación que hacemos desde cualquier postura puede incluso  llevarnos a hacer argumentaciones contradictorias y en algún punto conservadoras, porque el queer que ella asumía era excluyente y cosmético y el transfeminismo que defiendo tenía que recurrir a argumentaciones históricas y reivindicaciones feministas de otros momentos para demostrar que no se trata de penes o vulvas sino del valor de la representación de cada uno de estos elementos en los contextos necro-patriarcales.

Recordé que hace muchos años mi querida Itziar Ziga me decía que justo por este tipo de argumentaciones se nos podría leer como transfeministas de la diferencia.

Continuará...


sábado, junio 29, 2019

buenos aires

Estoy en Buenos Aires y el deseo de escritura vuelve. La escritura no se va en ningún momento, es decir, escribo todo el tiempo de manera ortopédica, utilitaria, cotidiana, pero el deseo de dinamitar la arquitectura mental con las letras, eso es algo que se mantiene como una llama pequeñita dentro del cerebro.

Mi cajita del lenguaje arde y a veces, como hoy, se convierte en una hoguera. Hay un deseo tremendo de correr por dentro de la cabeza y que las manos acompañen la carrera. El deseo de un maratón de escritura no una carrera de fondo sino una carrera de velocidad en la que llegue a la meta empapada en tienta y con las manos ardiendo.

Ese deseo, este deseo que me dice que terminaré pronto ese libro que es un rayo dentro de la sinápsis.
Una tormenta a punto de mojarlo todo.

martes, junio 04, 2019

Tiemblo, tiemblo, tiemblo

Mis manos trastabillan sobre las teclas. Hy una emoción inusitada. Mucho lenguaje y poca velocidad en las manos. Ideas sencillas mezcladas con ideas rebuscadas. Todo pasando e segundo, en ráfagas de electricidad y pensamiento dentro de mi cabeza y las manos que no están y no han estado nunca a la velocidad e las circunstancias. Tiemblo de emoción, tiemblo de prisa, tiemblo de texto.

martes, mayo 28, 2019

BOSTON

Escribo Boston pero debería escribir: el agua.
Camino por esta ciudad: vieja, hermosa, húmeda, con invierno en primavera y llena de verdor.

Algo me pasa aquí, algo que podría definir como inquietante, en el sentido de que caminar por sus calles es como caminar por un límite entre la belleza y algo que no sabemos como se llama, pero también aunque nos hace temblar nos llena de regocijo. Asocio ese temblor con el agua, es una ciudad llena de agua y hoy además llueve.

Me lleno lo ojos de su arquitectura, de sus árboles, de sus atardeceres dorados y lejanos, de mi imagen trémula que se refleja abajo de mi sombra mientras cruzo un puente.
Trémula la imagen y trémula y excitada yo mientras cruzo un puente, mientras camino con la lluvia sobre la cabeza, plomiza y pequeñita sobre el abrigo.
Mientras siento que respiro agua y camino sobre agua. Mientras siento que puedo ser feliz de maneras no lineales, es decir, mientras siento que puedo ser feliz mientras las sensaciones me salen del costado y no de la cabeza ni del vientre. Es como si mis ojos tuvieran extensiones en la parte media de mi cuerpo y esta ciudad ampliara mi sensorium.

lunes, mayo 13, 2019

El corazón atravesado

Hoy que es cualquier hoy,
no un día excepcional,

no caen bolas de fuego del cielo,
ni se detiene la guerra infinita.

acumulación de tedio y angustia,
atravesada por relámpagos de felicidad.

Hoy leo una noticia
y me atraviesa el corazón,
de una manera tan dolorosa e impotente.

Leo que un hombre murió
hincado frente a una iglesia,
murió de hambre e hincado frente a una iglesia.

No puedo con esa imagen,
no puedo con esa realidad.
Hoy deberíamos desaparecer,
desaparecer.

martes, marzo 26, 2019

20 años y un día

Estoy de pie en el filo de mí misma.

Me observo en el espejo y pienso cómo me mirarías hoy.
Me pregunto si me reconocerías.
Me pregunto si te gustaría ver mi rostro que no llora.
Que hoy no llora.
No sé si 20 años y un día lograron secar la fuente.
Te extraño, siempre te extraño
Ahora sé que soy la hija que siempre quisiste y que te va a querer siempre.

Veo mi rostro sin lágrimas y veo mi rostro y siento paz, siento paz después de todo ese desierto de rupturas, hilvanes y funambulismo.

Gracias por hacer fuerte y por heredarme el asombro.

El inmarcesible asombro ante la vida.


miércoles, enero 30, 2019

Gracias a la divinidad

Observo el frío materializado en copos de nieve. Toco el frío con las manos. Me maravilla que el agua en todas su formas sea tan bonita. Recuerdo a mi padre y su panteísmo: "la divinidad está en todas las cosas", recuerdo a Tales de Mileto: "Todo está lleno de dioses", y yo solo puedo sentirme agradecida de tocarla todos los días y en diferentes lugares.

Alles ist natur

La nieve

Había olvidado re regocijo de sentir el viento helado en la cara. El beso-mordida del viento. Ahora estoy de viaje en un lugar hermoso que tiene una temperatura imposible. Creo que he venido aquí ha recordar que el frío es parte y que también el invierno es lindo. Por supuesto, escribo esto desde una habitación de hotel climatizada y donde si no fuera por la ventana (canal al mundo) no sabría jamás que el frío o la nieve están afuera.

Pero más allá de lo fines prácticos y de todas las satisfacciones y cosas interesantes que estoy aprendiendo y compartiendo en este viaje relámpago hacia la nieve. Estoy agradecida por la calidez del recibimiento y las posible nuevas alianzas feministas.

Más allá de todo eso o mejor dicho, en otro lado de eso, en mi cabeza siento que es un viaje que está haciendo el trabajo de asentar cosas y borrar miedos contra el frío, quizá es una tarjeta postal en vivo de la nieve para que sepa que ahora sí estoy lista para vivir en el frío.

Hay tantas cosas pasando de manera atenuada dentro de mí pero los sentimientos que reconozco son: agradecimiento, amor y curiosidad por cosas nuevas. Siento también que estoy trabajando intensamente sin palabras dentro, pero que algo importante está sucediendo a nivel vital. Algo como tenacidad renovada. Algo como ganas de seguir escribiendo, algo como superar barreras lingúísticas y abrir nuevos caminos.

Un viaje personal que me lleva del desierto a la tundra. Ahora puedo ver la belleza de todo.

jueves, enero 17, 2019

ingobernable

Por no obedecer, no me obedezco ni a mí misma. Incontrolable, explosiva, lastimadora.

A veces duele pero no sé ser de otra manera.

La lluvia sobre el océano

Observo como cae la lluvia sobre el océano, esa imagen: la caída sin clemencia de agua diminuta sobre agua inmensa, me fascina y me desespera. Encuentro algo de mántrico en esta yuxtaposición de agua sobre agua. Una especie de redundancia desesperante, así yo, un a especie de sísifo que odia su piedra y no logra deshacerse de ella.

Caer sobre los mismo errores una y otra vez. El esfuerzo de la contención y luego, inexorablemente la furia haciéndome caer.

Espero aprender algo del agua y su caída.

lunes, enero 14, 2019

Es uno de eso días

Uno de esos días donde el mal humor y la contradicción se arremolinan. Hay algo de deporte de alto riesgo en ser tan mía, en que tú seas tan tuya. Algo difícil de conciliar, algo difícil de pronunciar como la palabra dificultad en sí misma. Un nadar en círculos. Quererse tan pasmosamente, tan distantemente, con un deseo de estallar y aplazarse. Un aplazamiento constante y luego una explosión de furia. Una furia momentánea que luego se alarga y se vuelve un recelo. Reproches y faltas. Todo eso bajo este absoluto silencio que acompaña a la lluvia y al frío.

Mientras es uno de eso días donde hay un ruido blanco entre nosotras, algo para no pelear, algo para no hacer más grande esto que se repite y, a veces, se desmorona de golpe tras una carcajada compartida.

Sigo siendo una salvaja, alguien que no sabe cómo, alguien que sólo aprendió a sobrevivir y parece que lo aprendí de mala manera.

lunes, enero 07, 2019

6 años

Hoy hace 6 años que llegue a esta orilla del mar. La pausa y el cansancio han sido largos pero estoy desatando las cuerdas sobre el cuerpo y la mordaza en el cerebro.
Cortar la inercia. Obedecer al deseo. Romper la procrastinación.

domingo, enero 06, 2019

Constancia

El primer domingo del año, un día qué pasa entre el tedio y la luz suspendida algo a punto de no ser o de ser. Una encrucijada. Una invitación a la inmovilidad o a la prisa. Algo como tener e el auto encendido con el freno puesto. El deseo de destrabar el freno. Un primer paso para prometerme un año mío y nuevo: la constancia. Escribir algo a diario.

sábado, enero 05, 2019

Vuelvo

Una casa del lenguaje. Un lugar al que volver cuando no queda más que desarreglo (autosavitage) historia en círculos. Temblor frenético. Tener los ojos y oídos abiertos y ver  lo que no se quiere oír. Saber que a veces una misma es su daño. Su veneno y y su regalo.
Inicia el año. Vuelvo al lenguaje. Vuelvo con el deseo de abrazarme sin lastimar a nadie.
2019