jueves, enero 17, 2019

ingobernable

Por no obedecer, no me obedezco ni a mí misma. Incontrolable, explosiva, lastimadora.

A veces duele pero no sé ser de otra manera.

La lluvia sobre el océano

Observo como cae la lluvia sobre el océano, esa imagen: la caída sin clemencia de agua diminuta sobre agua inmensa, me fascina y me desespera. Encuentro algo de mántrico en esta yuxtaposición de agua sobre agua. Una especie de redundancia desesperante, así yo, un a especie de sísifo que odia su piedra y no logra deshacerse de ella.

Caer sobre los mismo errores una y otra vez. El esfuerzo de la contención y luego, inexorablemente la furia haciéndome caer.

Espero aprender algo del agua y su caída.

lunes, enero 14, 2019

Es uno de eso días

Uno de esos días donde el mal humor y la contradicción se arremolinan. Hay algo de deporte de alto riesgo en ser tan mía, en que tú seas tan tuya. Algo difícil de conciliar, algo difícil de pronunciar como la palabra dificultad en sí misma. Un nadar en círculos. Quererse tan pasmosamente, tan distantemente, con un deseo de estallar y aplazarse. Un aplazamiento constante y luego una explosión de furia. Una furia momentánea que luego se alarga y se vuelve un recelo. Reproches y faltas. Todo eso bajo este absoluto silencio que acompaña a la lluvia y al frío.

Mientras es uno de eso días donde hay un ruido blanco entre nosotras, algo para no pelear, algo para no hacer más grande esto que se repite y, a veces, se desmorona de golpe tras una carcajada compartida.

Sigo siendo una salvaja, alguien que no sabe cómo, alguien que sólo aprendió a sobrevivir y parece que lo aprendí de mala manera.