lunes, octubre 07, 2019

la emoción de pensar

Cierro el libro "El algoritmo del amor. Un viaje por las entrañas de Tinder." que es una crónica que pendula entre el diario-capítulo de serie de una treinteañera heterosexual que se debate entre el deseo de ser deseada y el mundo del feminismo. Un libro ligero e interesante, sobre todo por la bibliografía y las referencias que me servirán para mi investigación actual. Estoy contenta, leo el libro entre dos trayectos de avión. Leo el libro en el aire, al principio me resisto a escribirle notas (como hago con todos los libros que pasan por mis manos) al principio solo le clavo las uñas en algunas partes para subrayarlo de manera invisible, o le doblo alunas esquinas. en los últimos capítulos ya el libro tiene más marginalia que texto.

Leo el libro y siento ese placer eléctrico que me produce pensar. Me engancha la lectura, me gusta leer como acto de inmersión y de juego, me gusta leer y escribir, creo que esa e mi adicción más persistente, desde pequeña, leer y escribir me explota la cabeza y me da mucho placer. Río como se ríe cuando estás bajo la lluvia en un día de verano.

Observo, bajo el libro y observo el mundo, la gente en el avión. La gente en los cafés, la gente en Barcelona, la gente en Granada. Hay algo muy eléctrico en guardar silencio y estar leyendo, tener un hervidero en la sinápsis.

Hoy es lunes y termino las ultimas páginas, empiezo otro libro, e de Marta Sanz "Monstruas y centauras" . Desayuno sola en un bar de "toda la vida" y me siento feliz y me siento alegre y me siento como que mi cabeza se expande y todo lo que he pensado durante los últimos años sobre psicopolítica va a avanzando, siento que voy por el camino que quiero trazar.

De nuevo me siento auto-validada. Sonrío porque no regrese a este estado sola, me siento así después de haberme encontrado en Barcelona con muchos de mis queridísimxs y admiradísimxs amigxs, que están por todo el mundo pero que encontré el sábado en Barna y mi alegría política y de manada ha regresado. Sé que vamos por el camino necesario. Somos muchxs y estamos haciendo un cambio política afectivo.

Estoy exultante y feliz.