miércoles, marzo 25, 2020

25M 2020 carta para las flores amarillas de los acantilados

No puedo ir a tu tumba, por eso te cuento que por acá des este lado del mundo, en la que no estás desde hace 21 años, hay una pandemia. Me imagino tu risa (sobre todo tus dientes asomándose bajo el bigote quemado por la nicotina), tu voz fuerte y tus palabras de aliento, diciéndome que todo esto pasará y que sino sobrevivimos volveremos a la tierra y, si tenemos suerte, volveremos a ser semilla y luego flores o frutos o parte de la fauna que para sobrevivir quizá necesite que muchos de nosotrxs, la plaga humana, se extinga.

ME IMAGINO TUS PALABRA QUE LINDAN ENTRE EL PANTEÍSMO Y EL NIHILISMO. Luego, me imagino que tu ya eres otra vez de la tierra y que, desde hace años estás en ese acantilado en China al que te aferras en forma de flores Amarillas.

No sé decirte si tengo miedo o todo esto me da risa, la verdad es que un poco de ambas y sobre todo esto me da rabia, me da rabia política, entiendo cómo funciona y me da rabia que el miedo sea tan efectivo como arma política.


En estos días pienso, leo y escribo y esta especie de enccerro que debería perturbarme me regresa a la laegría de largos días de reposo y lectura en la casa de mi infancia, en las discusiones sobre las lecturas, me regresa a los libros que intercambiambamos. Me regresa mi amor por las letras y los diccionarios.

Este año estoy triste como todos los años desde que te fuiste y como muchos años antes de que te fueras, pero esta vez, me siento en tu compañia a través del frío, de los libros, de la risa de subconsiente y de esta neblina rara que parece una pandemia.

Te quiero siempre.

No hay comentarios: